María 的个人资料Palabras que no dicen na...照片日志列表 工具 帮助
2月19日

Tierra de sueños

          La luz de la luna y las llamas que bailaban frente a sus ojos eran su única compañía esa noche, fuerzas encontradas que aquella madrugada extraña se habían unido para hacerla mágica.

         Había comenzado como una noche más, nada que la hiciera diferente, pero con el paso de los minutos el ambiente había ido cambiando, las sombras ya no eran tan oscuras y el silencio ya no estaba tan mudo, parecía que hablaba mientras los demás escuchaban. Pájaros nocturnos se posaban sobre los árboles expectantes que se agitaban hablando entre ellos. Sin saber cómo y arropado por el poder de la noche, algo le había llevado hasta aquel lugar donde los sueños eran menos sueños y dejaban rastros de realidad.

        Era la tierra de los sueños, donde casi todo podía ser posible. No muchos lo habían podido visitar, pero en aquella ocasión algo había decidido que era su turno para poder contemplar lo que nunca otros ojos volverían a ver jamás, un lugar que cambiaba con cada visitante, resurgiendo con cada sueño.

        Se tumbó en el suelo y esperó a que algo ocurriera, algo que le dijera qué debía hacer. Muchas estrellas fugaces pasaron contemplando el suelo firme donde se encontraba narrando curiosas historias sobre aquel nuevo desconocido. Pasado un tiempo que no sabría contar, se levantó y comenzó a caminar dirigiendo sus pasos hacia delante, sin mirar atrás. No se detuvo hasta que el alba llegó, cuando la luna se despidió y dejó paso al sol de la mañana, en ese momento sus pies se pararon, dio media vuelta y se sentó frente a él cerrando los ojos poco a poco mientras se dormía con el canto de la tierra que había recorrido.

         Cuando se despertó se encontró al lado de las cenizas que las llamas habían dejado la noche anterior, con un sentimiento de libertad y felicidad que nunca antes había sentido. Se levantó con la incertidumbre de no saber si lo que había vivido era un sueño o realidad, pero al abrir sus manos encontró en ellas unas semillas que no recordaba haber cogido, y con la sensación de que tenían que ser algo importante, decidió plantarlas bajo las cenizas que el fuego había dejado, para que cuando crecieran, aquellos a quienes se les hubieran roto los sueños pudieran cobijarse allí y poder encontrarlos de nuevo.

2月12日

Pensando un poco.

   

       Tierra, patria o religión, palabras con un significado que a veces pueden llevar a la muerte. Son términos comunes que para muchos no tienen una gran importancia, que están ahí, pero a los que realmente no identificamos como parte esencial de nuestra vida, quizás porque estamos acostumbrados a saber que son nuestros y que no nos los pueden quitar, que ya no los valoramos. Pero para otra mucha gente son parte importante de su vida, forma parte de ellos y por lo que si hay que asesinar a alguien, no tiene porque suponer un gran problema. La mayoría de los grandes conflictos han surgido cuando esas palabras se han hecho demasiado reales, demasiado importantes, y alguien decide que valen más que la vida de los demás. Pero qué son realmente, realmente merecen tanto la pena?

       Una vez hubo un hombre que nos pidió que imagináramos un mundo sin religiones ni fronteras, sin países que nos distinguieran a unos de los otros, sería extraño. Habría que buscar entonces otra cosa para justificar unas diferencias que seguro que se crearían.

       Qué hacer cuando alguien entra en tu país y te echa de él, del sitio en el que has vivido y del que te sientes parte, simplemente porque decide que ahora son otros los que quieren vivir ahí, qué hacer cuando por culpa de unas religiones diferentes, tu vecino decide un día que es mejor que tú y que molestas menos muerto que vivo, cuando tu religión dice que los que no siguen las mismas doctrinas que tú, son infieles y hay que terminar con ellos. No es fácil vivir en esas situaciones, pero hay que quedarse quieto mientras ves lo que están haciendo o hay que tomar parte impidiendo que los otros se hagan con la suya. Se supone que debería ser el diálogo la única arma con la que negociar, pero qué hacer cuando la lengua hablada es diferente y nadie hace nada por intentar comprender. ¿Quién es el “bueno” y quién el “malo” en un conflicto en el que unos matan por un territorio que creen suyo y que les ha sido robado y otros hacen lo mismo por defender el sitio donde les ha tocado vivir?. ¿Hay realmente buenos y malos?.