María's profilePalabras que no dicen na...PhotosBlogLists Tools Help

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    March 20

    Adiós

    Lo ves llegar de lejos, te saluda con la mano alzada y te mira como si fuerais amigos desde hace tiempo aunque lo cierto es que ya no te acuerdas ni de su nombre ni del día en que le conociste, no sois amigos, no quieres que lo sea. Intentas desviar la mirada mientras le ves aproximarse a ti, tratando de que no te vea y que sea a otro a quien dedique su efusivo saludo, aunque cuando más cerca lo ves, más claro tienes que de nuevo será inevitable el encuentro, una vez más. Y según se acerca vas sintiendo un dolor en alguna parte dentro de ti que reconoces de otras veces aunque te parezca distinto. Nuevo. Peor.

               Ya le tienes enfrente y el dolor que iba creciendo se hace cada vez más fuerte en ti, quisieras expulsarlo pero no puedes, algo lo retiene dentro y se regodea en tu interior mientras vuelves a mirar a quien se dice tu amigo y ves cómo sonríe sin piedad, y entonces recuerdas su nombre. Con sólo imaginarlo en tu cabeza te dan ganas de correr y escapar de allí pero tus piernas no responden, Adiós es mucho más fuerte que tú y lo sabe.

    Y te mira de arriba a bajo sabiéndose superior y cuando por fin empieza a caminar alejándose de ti, te sientes aliviado de ver su silueta cada vez más pequeña y esperas que el dolor vaya disminuyendo con él igual que creció con su presencia, pero no lo hace y en lugar de eso, se queda contigo. Y te vas sintiendo un poco más vacío y pequeño, se ha llevado una parte de ti cogido de la mano y te duele. Quieres que vuelva, aun no ha doblado la esquina y ya lo echas de menos, pero Adiós ha sido más fuerte que tú una vez más y se lo ha llevado lejos dejándote sin nada.

     

    March 13

    Momentos fugaces

        
         El tiempo la había engañado haciéndola creer que había corrido más rápido de lo que en realidad había pasado, la había dejado creer que los días podrían llegar a ser infinitos y por momentos se había olvidado de que todo era gris. Le decían que eso era buena señal, que ocurría cuando lo que había vivido eran buenos momentos de esos que parecen pasar volando, casi sin poder detenerse a disfrutarlos, sin dejarte opción a respirarlos, a soñarlos, a vivirlos...
        Pero ella solía pensar que eran la respuesta del mismo tiempo a la felicidad. Te hacía sentir que era demasiado corta para no llegar a acostumbrarse demasiado a ella y así  no echarla tanto de menos cuando desapareciera, porque al final, sabía que siempre lo hacía...
     
     
     
    Demasiado tiempo sin publicar por aquí...
    ... y sólo tengo esto...