| María's profilePalabras que no dicen na...PhotosBlogLists | Help |
|
July 19 Lágrimas azulesA oscuras conmigo, con una música de fondo que me hace sentirme aun más a oscuras, con la única luz del ordenador donde escribo dejando los segundos pasar simplemente porque sí. Contándolos y mirándolos mientras me dicen adiós rápidamente y desapareciendo sin dejar rastro, con crueldad. Con las figuras inertes de las sombras que ahora decoran el suelo muerto y escuchando las voces lejanas que salen de esa caja tonta que he dejado encendida para no sentirme tan sola. Arrancando palabras de la nada que aun siendo nada, cada día es un poco más algo y que se dejan caer por el teclado que mis dedos rozan con la agresiva suavidad de quien no sabe lo que escribe y sin embargo lo deja escrito. Lágrimas azules que salen perdidas de dos ojos oscuros que no saben a dónde mirar, que no ven más que lagos de nada, vacíos de todo y de todos.
July 11 AdiósDespertó y él ya no estaba allí. No sabía cómo había pasado, simplemente había ocurrido. Tal vez había sido ella, tal vez los dos, o puede que tuviera que ocurrir, pero se había levantado y sus sábanas se habían vuelto a aliar con su soledad. Una vez más. No sabía si le echaba de menos a él o a los momentos que habían pasado juntos, y hubo un tiempo en el que habría vuelto a él sin pensarlo, con los brazos abiertos, sin pensar en el por qué de su pasado adiós. Le había gustado esa sensación de poder tener a alguien al lado a quien poder abrazar sin ningún motivo, alguien que la mirara con aquellos ojos que no solía tener para ella. Pero ahora ya era tarde para todo. Las cosas no habían salido como había planeado y los caminos se habían separado demasiado pronto, pero no le guardaba rencor, ya no le servía para nada, los enfados habían pasado y ahora prefería guardar la nostalgia en el baúl, aunque se hiciera difícil. Aun seguían pasando por su memoria aquellos recuerdos que a veces todavía dolían. Es difícil soltar aquello que por un tiempo, aunque sea breve te hace sentir mejor, y aunque sabía que las cosas ya no volverían atrás, con el tiempo cada vez menos, a veces por la mañana al abrir los ojos, todavía esperaba que el teléfono sonara mientras el número de teléfono que aun no había olvidado se reflejaba en la pantalla del mudo aparato. Sólo era algo que tenía que pasar, ya estaba acostumbrada a aquella situación, demasiado tiempo igual. Sólo lamentaba que no hubiera habido un adiós que la hubiera preparado para aquello, un adiós en una conversación que llegó demasiado tarde. |
|
|