María's profilePalabras que no dicen na...PhotosBlogLists Tools Help

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    August 07

    Dejarte llevar

                Se conocieron una noche cualquiera en un garito sin nombre de una ciudad lejana. Los dos estaban de paso intentando alejarse de un pasado que en aquel momento no querían recordar y sentados en la barra apuraban las últimas cervezas antes de que el bar cerrara y tuvieran que acercarse a la realidad. Ella intentaba encontrar conversación con un camarero con barba de días, mientras él buscaba cualquier excusa para no seguir hablando con la rubia que se le había acercado con la falsa intención de pedirle fuego, no era una buena noche para nadie. Entre intentos fallidos sus miradas se encontraron, ella se acercó y él le dijo adiós a la rubia pagándole el favor con otra copa. No hablaron demasiado, no necesitaban saber el uno del otro y cuando el bar cerró se fueron juntos en el coche hasta el hotel donde se alojaba él. Se fueron juntos a la cama y la noche se hizo su cómplice.
                La madrugada les sorprendió entre las sabanas y el sudor, y tumbados en la cama el cigarro pasó de boca en boca mientras se empezaron a conocer. Se contaron historias de amores perdidos y de tiempos mejores que ya no volverían, de noches de carreteras entre copas y resacas, del adiós de la noche después. A él le sorprendió la fortaleza que tenía, a ella le gustaba el olor que le había dejado, y entre bostezos se prometieron no ser uno más.
                Cuando se despertó se descubrió solo en la cama, el cuerpo caliente que le había acompañado aquella noche ya no estaba con él y la promesa que se hicieron se había roto una vez más. Se levantó y encontró una nota en la puerta en la que sólo había escrito un “Lo siento. Te quiero”. Le dio la vuelta y escribió la fecha y una frase; “Jugaba a ser fuerte sin miedo a luchar, tranquila mi vida tal vez llegue el día en que puedas llorar, dejarte llevar” y la clavó en la puerta de la habitación al tiempo que salía.
                Cerró la puerta y bajó las escaleras mientras desde la habitación de al lado se movieron las cortinas y una mirada le siguió cuando entraba en el coche y se encendía el motor. Miró por última vez atrás y creyó ver a alguien llorando en la habitación de al lado. Arrancó y se largó siguiendo su camino mientras en el pasillo ella arrancó la nota de la puerta y la leía intentando que sus lágrimas no borraran las palabras.
     
     
    Frase: Rafa Pons, canción "La niña de Getxo"